Grabado en "Estudios Martillo" por Marcelo Suraniti y Esteban Kahayan y en Villa La Angostura, La Plata y Buenos Aires por La Gran Pérdida de Energía.
Mezclado por La Gran Pérdida de Energía.
Masterizado por Esteban Kahayan en "Estudios Martillo".
Todas las fotos del disco capturadas por el tercer ojo de Panda.
pandanube.tumblr.com
Mantras en 5,7 y 8 por Ana Lemes y LGPDE.
Mezclado por La Gran Pérdida de Energía.
Masterizado por Esteban Kahayan en "Estudios Martillo".
Todas las fotos del disco capturadas por el tercer ojo de Panda.
pandanube.tumblr.com
Mantras en 5,7 y 8 por Ana Lemes y LGPDE.
credits
released 22 December 2011
DESCARGA: http://www.mediafire.com/?uo7uoblm3vab1lv
Banda de post-rock instrumental formada a principios del 2007 en Villa La Angostura (Neuquén), año en el que graban y editan en forma independiente el EP “Volvemos en 10 años”, llamado así porque en ese momento cada miembro de la banda planeaba estudiar en distintas universidades, por lo que suponían no tocar en mucho tiempo. Sin embargo el 2010 los encontró en lugares cercanos (La Plata - Buenos Aires - Palomar) por lo que retomaron los ensayos y empezaron a tocar por distintos escenarios, componiendo también las canciones que integran su nuevo disco homónimo editado en enero del 2012 (que tuvo un EP adelanto a mediados del 2011) y sumándose al catálogo del sello platense Uf Caruf! Discos. La banda actualmente está integrada por: José Delgado (guitarra) Salvador Barcellandi (guitarra) Hernan Aguilar (Bajo) Lisandro Marquez (Batería)
El primer larga duración de La Gran Perdida De Energía resulta una adictiva muestra de todo el ingenio que se puede tener en una banda instrumental: las guitarras de “Asia” y “Do!” interactúan de una forma pocas veces escuchada en la música argentina, dando lugar a intervenciones reveladoras, como el ambiental solo de platillos en la mitad del tema “Balsa”.
Las breves frases vocales enuncian austeramente lo que el oyente ya podía experimentar de antemano: una “sensación de flotar” que deja a la banda en directa comparación con los remolinos que bajan de las montañas de su ciudad natal, esos que en invierno arrastran nieve fresca, crecientes y envolventes a medida que uno alcanza lugares más altos, como en la última canción (y la más larga) “Diente de León”, que sorpresivamente se acerca al rock progresivo y completa el sonido de una banda que aunque nueva, suena madura y arriesgada.
por Sebastián Lino.
